
Desde tiempos inmemoriales, hemos comprendido que la respiración, además de administrar al cuerpo el oxigeno necesario para la vida, aporta algo mas. Cuando se controlan, la inhalación y la exhalación pueden calmar la mente inquieta y cargar de energía el cuerpo exhausto.
Sukha purvaka significa en sánscrito "respiración fácil" y, entre sus beneficios se encuentra calmar rápidamente la mente y bajar el ritmo cardiovascular. También resulta idónea antes de la meditación, ya que invoca un estado de mente claro y positivo. Para practicarla, nos sentamos cómodamente con las manos en el regazo y con los ojos cerrados. A continuación, enderezamos la columna y observamos como el aire entra y sale del cuerpo. Nos tapamos el orificio derecho de la nariz con el pulgar de la mano derecha e inhalamos lentamente. Cuando completamos la inhalación, dejamos que el aire saiga de manera natural también por el orificio izquierdo y repetimos doce veces.
Después de la última exhalación, volvemos a poner la mano derecha sobre el regazo, levantamos la mano izquierda y, tapando el orificio izquierdo, volvemos a respirar doce veces de forma natural. Una vez concluida esa serie, reposamos ambas manos en el regazo y descansamos un momento. Nos levantaremos en un estado de tranquilidad mental y nuestra capacidad para razonar estará correctamente enfocada.
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